Incesto ¿Qué es? ¿Cuál es su historia? Tabú o Crimen

¿Qué es el incesto?

La Real Academia nos define el Incesto como:

1. m. Relación carnal entre parientes dentro de los grados en que está prohibido el matrimonio.

2. adj. desus. Perteneciente o relativo al incesto.

Se entiende el incesto como la actividad sexual entre miembros de la misma familia. Dicha actividad comprendería desde caricias inadecuadas hasta el coito. Puede darse entre padre e hijo(a), madre e hijo(a), hermanos y otros miembros de la familia. El límite de las relaciones sexuales está dado por la prohibición de contraer matrimonio, por ello se dice que aquellos que tengan esos vínculos, por los cuales queda prohibido el matrimonio, cometen incesto cuando se relacionan íntimamente.

Historia bíblica del incesto

En las escrituras bíblicas se afirma la creación del hombre a imagen y semejanza de Dios, de esta manera hizo al hombre y a la mujer. Esto hace pensar que, en un principio, para que se diera la existencia de las generaciones de grupos humanos, tuvo necesariamente que darse la reproducción por medio de las relaciones de parentesco, que no eran restringidas.

El incesto ha existido con anterioridad al desarrollo del arte o de la escritura. Quienes acepten el origen humano como una sucesión de generaciones, formada por la primera pareja humana, podrán encontrar ejemplos bíblicos de admisión del incesto. Es indudable que la tercera generación, representada por los nietos de Adán y Eva, fue procreada por medio del acceso carnal entre hermanos y hermanas. Queda también fuera de duda que la procreación sucesiva tuvo que originarse, por lo menos, en la relación entre primos hermanos.

Más adelante, en la Biblia, aparecen otros antecedentes de incesto colateral, pero en ellos aún no hay un juicio de valor negativo, estableciéndose, así como una relación socialmente apropiada.

Hay que recordar que en el Arca de Noé únicamente entró él y su esposa, así como sus tres hijos con sus respectivas mujeres o esposas, de ahí que, nuevamente, la tierra fuese poblada por los hijos de un mismo tronco común, Noé. Distinto sucede en el caso de Amnón y su hermana Tamar, ambos hijos del rey David, aquí el hijo de David viola a la hermana. La relación incestuosa es forzada, pero del pasaje bíblico se desprende que Amnón tenía la posibilidad de pedirle al rey que le cediera a su hermana.

El Incesto desde la perspectiva antropológica

Quizá la prohibición del incesto tuvo causas diversas: religiosas, psicológicas, económicas, entre otras. Antes de la etapa de civilización, en la que se impone definitivamente el matrimonio monogámico, la raza humana transitó por un estadio de salvajismo y otro de barbarie.

En el primero, la caracterización inicial fue un estado de promiscuidad sexual, que en una evolución posterior deriva en los llamados matrimonios por grupos; un sistema de unión en el que grupos enteros de hombres y grupos enteros de mujeres se pertenecían recíprocamente. La variante dentro de este estilo de matrimonio grupales habían sido la familia consanguínea, que importa un progreso sobre la promiscuidad inicial, al excluir a madres e hijos del comercio sexual.

Este tipo de matrimonio se reemplazaría por relaciones más individualizadas. Aparece en escena la llamada familia sindiásmica, que inicia la vida en pareja, pero con la particularidad que solo a las mujeres se les exige fidelidad durante la vida en común, mientras que las prácticas poligámicas continúan siendo un derecho de los hombres.

Tesis evolucionista

Corresponde a la que regularmente se denomina teoría matriarcal, en la que supuestamente la madre era, como la precisa Belluscio, el centro y origen de la familia. En una evolución posterior se logra el matrimonio monogámico estable, y es así como se operaría el tránsito de la familia matriarcal a la patriarcal, con lo que queda desde ese momento bien determinada la paternidad y se sustituye el parentesco uterino por el agnaticio.

VIVEIROS de CASTRO, afirma que, en el período fetichista de la humanidad, en que dominaban exclusivamente, o preponderantemente, los instintos de la nutrición y de la reproducción, el incesto era un acto natural y legítimo, como lo demuestran estos hechos: en Egipto los padres desfloraban a las hijas; en Persia la madre se amancebaba con los hijos y los Incas del Perú se casaban con sus hermanas. Solo cuando la evolución mental progresó mediante el culto de los sentimientos, el incesto se convirtió en un acto repulsivo, que producía en las conciencias indignación y horror.

No siempre es fácil distinguir entre el estado de naturaleza y el estado de cultura (o estado social). De hecho, casi siempre las conductas del ser humano resultan de una verdadera integración de causas tanto biológicas como sociales.

Las reglas culturales tienen tres características:

  1. Son creadas por el hombre
  2. Dependen de cada época o de cada cultura (salvo la regla que prohíbe el incesto, que es universal)
  3. Son inconscientes.

De las diferentes reglas del mundo humano, Levi-Strauss centró su atención en la ley de la prohibición del incesto, ya que ha observado que es universal, propia de toda la especie humana más allá de la época o la cultura, y que las excepciones son en realidad aparentes, porque la regla se aplica de manera diferente en cada modelo cultural, distinguiéndose entre naturaleza y cultura.

Se ha dicho que el origen de la aversión al matrimonio entre personas estrechamente vinculadas por relaciones de consanguinidad es uno de los problemas más intrincados y difíciles de toda la historia cultural; afirmación que lleva a KIPP y a WOLF a sostener que las últimas razones de la prohibición del incesto son inasequibles.

Este tabú del incesto se verifica en tanto concebimos al grupo social como tal.

Uno de estos fenómenos, de carácter universal, es la regla de la prohibición del incesto

A la que Levi-Strauss asigna particular importancia en la medida en que es lo que constituye, según su criterio, el movimiento fundamental del pasaje de la naturaleza a la cultura. El problema de la prohibición del incesto tiene para Levi-Strauss un carácter ambiguo y equívoco, ya que, por un lado, tiene un aspecto cultural y, por el otro, un aspecto natural. Cultural porque esencialmente es una regla establecida por los hombres; y natural, porque es una prohibición en dos sentidos, por su universalidad, y por el tipo de relaciones que su norma impone.

El instinto sexual, por ser natural, no constituye, por sí solo, el paso de la naturaleza a la cultura, pero es el punto de partida para este pasaje a lo social, porque de todos los instintos, solamente el sexual necesita del estímulo del otro.

Levi-Strauss cita una serie de investigaciones biológicas en las que se afirma que la prohibición del incesto evita la aparición de enfermedades en la progenie; mientras que, en otros estudios, dicha prohibición no determina, por sí sola, tales enfermedades. Sino que la aparición de estas dependerá de otras variables como el tamaño de la población, las mutaciones, etc. La primera explicación justificaría la prohibición del incesto, pero la segunda, no.

También se ha pensado que el origen de la prohibición del incesto se encuentra en una suerte de repugnancia instintiva del hombre a las uniones consanguíneas.

La réplica de Levi-Strauss, sin embargo, resalta por lo convincente: «Nada más sospechoso que esta supuesta repugnancia instintiva, ya que el incesto, si bien prohibido por la ley y las costumbres, existe y, sin duda, es más frecuente de lo que deja suponer la convención colectiva en silenciarlo». Es evidente que el autor observa cierta hipocresía social al ver el tema y nos acusa de guardar silencio.

Las teorías del origen de la prohibición del incesto, planteadas anteriormente, fallaron.

Origen natural y cultural, origen puramente natural y origen puramente cultural, por ese motivo los antropólogos decidieron eludir el problema, diciendo que es algo que debe explicar la biología o la sociología. Levi-Strauss sostiene que el problema de la prohibición del incesto sigue siendo de la sociología, porque se trata de una regla impuesta culturalmente. Sobre la prohibición primitiva y casi universal del incesto ha tenido vigencia desde el origen de las sociedades humanas.

Hace más de 30 años, Levi-Strauss indicó que es casi universal la prohibición del incesto. Propuso que ese tabú ha fomentado el intercambio de mujeres entre grupos vecinos para promover alianzas, comercio e intercambio cultural.

De paso, las comunidades fomentaban el intercambio genético. Es creíble que su amplia distribución haya sido la práctica social causante de la búsqueda de mujeres en grupos vecinos. A nuestro juicio, el incesto es un fenómeno histórico que ha sido necesario y cuando se ha dado como una necesidad para la supervivencia, no ha recibido cuestionamiento alguno.

Como prohibición cultural general, parece ser que pertenece a la naturaleza humana y que casi todos los grupos que forman las diferentes sociedades consideran que no es apropiada la cópula entre miembros de la misma unidad familiar.

Concepto de incesto

Después de desarrollar el incesto desde una óptica histórica, se analizará la figura tanto desde la perspectiva sociológica, como qué se debe entender por incesto dentro del saber jurídico.

Se define al incesto como la «cópula entre dos parientes cercanos, especialmente entre padre e hija, hijo-madre, hermano-hermana. En la mayoría de las sociedades, las relaciones sexuales entre otros parientes son también incestuosas, aunque no tan graves como con la familia inmediata. El incesto es casi invariablemente considerado como pecado, a menudo castigado sobrenaturalmente; en algunos países constituye un delito».

El incesto, como concepto negativo o disvalioso es un tema eminentemente cultural, así lo indica el diccionario ÁREA-5, pues agrega que «ciertas familias reales (por ejemplo, las del antiguo Egipto, las del Imperio Inca y las de Hawai), celebran matrimonios incestuosos. El rey se casaba con su hermana, porque, por ser divino, sólo podía unirse con otra divinidad».

Para el diccionario Océano, el incesto es, simplemente, la «relación sexual entre parientes de primer grado». Esta definición, poco clara, llama a equívocos al momento de completar el concepto relativo al grado, sobre el que existe una antiquísima discusión dentro del ámbito doctrinario.

Se ha definido al incesto, también, como la «relación sexual entre parientes de los grados en que está prohibido el matrimonio». Se vuelve a ligar y a relacionar al incesto con la familia, al hacer referencia a parientes, y se le relaciona también con el matrimonio. Esta definición nos parece más clara y atinada.

Si se profundiza en la perspectiva sociológica del tema, las estructuras del parentesco deben su existencia, en gran parte, al tabú del incesto. En efecto, todas las culturas prohíben las relaciones sexuales dentro de la familia nuclear, fuera de la que existe entre marido y mujer. Por eso se dice que la prohibición de relaciones incestuosas es un universal social. Las excepciones no parecen ser aplicables más que a casos aislados, no a colectividades.

Otro tema es el grado de extensión del tabú del incesto.

Muchísimas culturas prohíben las relaciones sexuales entre los miembros de la familia extensa, por ejemplo, entre primos. El derecho canónico de la Iglesia católica ha retenido en parte este tipo de prohibición, pues entre sus fieles los primos hermanos pueden pedir una dispensa para contraer matrimonio.

Las explicaciones biológicas son totalmente insatisfactorias, de modo que habrá que dar con una explicación sociocultural del tabú del incesto. PARSONS, por ejemplo, señala que los procesos de socialización entre humanos requieren una subordinación de hijos a padres, y que el incesto provocaría una ruptura de estos si se produjese.

Otros autores han señalado cómo las funciones del tabú en cuestión son todas latentes, tales como la supresión de las rivalidades intrafamiliares y el mantenimiento del orden dentro de la familia; y para la sociedad, en general, el tabú del incesto coadyuva a entrelazar diversas familias, en una red intramatrimonial. Se trata, pues, de una función diversificadora al evitar la endogamia extrema y a la vez integradora al crear puentes entre linajes, familias y grupos.

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El incesto y la familia.

De todo lo dicho se desprende una conclusión infranqueable, el incesto ocurre dentro de la familia, definida esta como «un organismo con fines propios, distintos y superiores a los de sus integrantes; de ahí surge la existencia de un interés familiar que debe distinguirse del individual o privado y del estatal o público». Pero ¿qué es la familia y quiénes componen ese grupo? Se habla de varias ópticas desde las que se puede ver a la familia.

Una de ellas es la BIOLÓGICA, que se entiende como el grupo constituido por la primitiva pareja y sus descendientes, sin limitación. Se concibe, entonces, que la familia, como hecho biológico, abarca a todos aquellos que descienden unos de los otros o que vienen de un progenitor o progenitora común, de tal suerte que la distinción se origina por los lazos de sangre que hay entre ellos.

Biológicamente entendemos, entonces, que la familia está basada en lazos de consanguinidad.

Otro concepto es el SOCIOLÓGICO. La concepción social de la familia cambia un poco respecto de la anterior. Se dice que históricamente, con el surgimiento de las sociedades llamadas industriales, su organización ha correspondido a la estructura de la denominada familia nuclear, que se encuentra compuesta por la pareja y sus descendientes. Si esta a su vez se une en vínculos con otras familias forman una nueva, y aunque vivan separadas se encuentran engranadas, de una forma típica, en redes que se alargan por diversas partes, las cuales son consideradas de tipo familiar. Dentro de este tipo de familias encontramos las llamadas familias por vínculo extenso, las cuales surgen en zonas como las rurales, y son consideradas la familia del fundador o del páter.

Mientras la primera parte de bases relacionadas con la sangre, la otra tiene que ver más con esos lazos relacionados con vínculos sanguíneos a los que se les suma con otros individuos que se unen a ellos por otros intereses, tales como los económicos.

El delito de incesto como atentado contra la unidad familiar.

La base esencial por la que existe el delito de incesto o concurre como una posible agravante de tipos penales autónomos, es que se pretende tutelar la unidad familiar por medio del derecho penal. Para cumplir con esos fines se parte del hecho de que la familia es una unidad natural con tendencias unificadoras y solidarias en la que, debido a los procesos sociales normales, se establecen relaciones de poder, que deben ser controladas.

Otros problemas asociados al incesto

Posiblemente un gran porcentaje de las conductas incestuosas queda en la sombra, sin implicaciones al exterior, y solo repercute dentro de la familia que sufre esa patología.

 la mayoría de las víctimas del incesto son mujeres, mientras que la mayor parte de los victimarios pertenecen al género masculino. Se comprueba que el caso de incesto en que la madre es la victimaria es raro.

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Los principales victimarios del incesto son los padres de las niñas, lo que contrasta con la creencia popular de que son los padrastros los principales ofensores. La investigación reveló que el número de agresores es mayor que el número de víctimas, lo que destaca que las niñas son agredidas por más de un miembro de la familia a la vez.

Desde muy temprana edad, las niñas comienzan a ser víctimas del incesto. Según la investigación, la mayoría de las victimizadas (50.66%) empezaron a ser violadas antes de los 9 años y un 18.66% tenían menos de 5 años. En la medida que la niña crece, son menos frecuentes estos casos. El 9.33% de las mujeres en estudio no recordó cuándo inició el incesto. Esto se puede explicar de dos maneras: a- El incesto pudo haber ocurrido por primera vez a una edad muy temprana. b- El efecto postraumático impide que la víctima recuerde su primera violación.

El período de duración del incesto se da, generalmente, durante varios años. El 29.33% de los casos estudiados sufrió este acoso por espacio de 3 a 7 años, el 24% de las niñas, de 8 a 12 años y el 16 % durante menos de tres años. La prolongación del período del incesto va de la mano con el secreto del delito por parte de la víctima. Las niñas sometidas a esta agresión no revelan estas acciones por temor a amenazas o a la credibilidad de sus declaraciones.