4 años de CAR-T, la terapia de éxito para cánceres hematológicos

El linfoma difuso de células B enormes (LDCBG) es la manera más habitual y combativa del cáncer de sangre; entre un 30% y un 40% de todos y cada uno de los casos de linfoma no Hodgkin son de esta clase. Además de esto, tiene un pronóstico que está bajo la media, lo que provoca que frecuentemente sus pacientes no respondan a los tratamientos comunes o que vuelvan a tener ese cáncer una vez finalizados esos. Su promesa de vida se limitaba, en el más destacable de las situaciones, a seis meses.

Pero la investigación acarreó que apareciese y se empezara a utilizar, hace unos pocos años, una exclusiva terapia mucho más renovadora, la de células CAR-T.

Esencialmente, son fármacos de terapia celular basados en la modificación genética de un género de célula del sistema inmunitario (las células T) del tolerante. En el momento en que se prosigue este régimen, hay que obtener de la sangre de los pacientes esta clase de células a través de un desarrollo de aféresis. Una vez conseguidas, se cambian de forma prácticamente artesanal para regresar a introducirlas en el cuerpo del tolerante. Ahora dentro, tienen la capacidad de detectar las células cancerosas y atacarlas.

Esto es, que con esta clase de terapias destacadas es viable cambiar genéticamente la contestación del sistema inmune a fin de que sea con la capacidad de combatir contra estos géneros de cáncer. Eso sí, hablamos de un desarrollo complejo, en tanto que cada régimen se realiza de forma personalizada para cada tolerante. Es lo que se conoce como medicina adaptada.

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Hasta el día de hoy, la Comisión Europea ha autorizado la comercialización de los 2 primeros fármacos con células CAR-T de fabricación industrial que se distinguen, entre otras muchas cosas, por sus procesos de fabricación. Antes de la llegada de estos tratamientos, los pacientes de LDCBG tenían una promesa de vida de solo seis meses y en este momento, según anunció en el último congreso estadounidense de hematología, entre las terapìas aprobadas muestra datos de que llegaron a los 4 años.

Los adelantos en la terapia de células CAR-T muestran un cambio de pensamiento en el pronóstico y la promesa de vida de los pacientes que sufren estos géneros de cáncer oncohematológico. Es una exclusiva generación de inmunoterapias destacadas, apoyada en el avance del diagnóstico molecular, las interfaces genómicas y las terapias adaptadas lo que está suponiendo una genuina revolución terapéutica dando contestación a patologías con una esencial necesidad médica pendiente.

De los 182 pacientes tratados hasta hoy con CAR-T, un 60% tuvieron éxito o, por lo menos, una progresión rapida

Los CAR-T fueron probables gracias, entre otras muchas cosas, a los esenciales adelantos expertos en el campo de la investigación celular y, de forma especial, la medicina adaptada. Como resultado, se están consiguiendo las primeras respuestas a pretensiones médicas graves y urgentes todavía no resueltas.

Esta clase de terapias génicas proponen una promesa a los pacientes de ese género de cáncer. Pero el desarrollo no es simple, entre otras muchas cosas, por nuestro manejo que necesitan las CAR-T. Siendo un régimen revolucionario, se hace preciso efectuar desarrollo asistencial mucho más complejo. En verdad, no todos y cada uno de los centros de salud están autorizados para lograr hacer este género de tratamientos.

A fin de que la app de estas terapias continúe siendo un éxito, la red social debe realizar en frente de tres enormes desafíos. De un lado, la individualización terapéutica de las CAR-T mediante un abordaje multidisciplinar. Por otro, hacer más ágil los tiempos de ingreso a esta clase de tratamientos. Además de esto, se busca que cada vez haya mucho más centros cualificados para la app de las CAR-T en el Sistema Nacional de Salud.

Desafíos por solucionar

Si bien el coste de las terapias CAR-T parecía a priori alto, este tema se logró solucionar y nuestro Ministerio de Sanidad ha buscado fórmulas sostenibles de financiación que pemiten proveer estos fármacos. En España estas terapias se aplican ya hace un par de años y ahora fueron tratados 182 pacientes, de los que un 60% tuvieron éxito o, cuando menos, una progresión rápida. Son, sin embargo, desenlaces «preliminares» ya que habitualmente el análisis de su evolución no comprende aún los 18 meses de vista.

El reto, no obstante, es poder llevar estos adelantos ahora constatados y cosechados en los linfoma difuso de células B enormes a otro género de cánceres. Aparte de otro género de linfomas, leucemias o mielomas, la red social médico-científica trabaja para su app en tumores sólidos, como cáncer de mama, pulmón o próstata. En verdad, se estima que merced al impulso estudioso de distintas compañías en los próximos meses logren generarse novedades sobre su app en otros géneros de cáncer hematológico o de mieloma múltiple.

Para esto es requisito progresar el abordaje multidisciplinar, achicar los tiempos de ingreso al fármaco y también aumentar los centros de salud cualificados para su administración. De este modo, tienen que trabajar juntos organismos públicos y privados, y la red social científica.

España, un modelo a continuar en la app de los tratamientos

Las terapias de régimen celular son muy recientes y también originales, si bien asimismo tienen un encontronazo alto. No solo por el desarrollo en sí, sino más bien por nuestra cualificación que tienen que tener los expertos y los aparatos que precisan para su preparación y administración, aparte de la contrariedad que supone la fabricación de estos fármacos y el nivel de excelencia que se necesita durante todo el desarrollo por la sensibilidad del producto y la urgencia del tolerante.

España cuenta, ya hace un par de años, con un plan de abordaje de las terapias destacadas con fármacos CAR-T en el Sistema Nacional de Salud. La UE lo ha alabado y prosigue con interés sus desenlaces. Merced a esa planificación se pudo ordenar «con seguridad, eficaz y equitativa» no solamente la administración de las terapias, sino más bien aun la fabricación de los propios fármacos.

Un comité médico multidisciplinar valora en 72 horas si un tolerante oncohematológico puede o no recibir el régimen. Si se aprueba su inclusión, se ingresa y prepara al tolerante en un hospital preparado. Por ahora, solo 15 centros en España tienen la posibilidad de dirigir CAR-T, con lo que con frecuencia el tolerante debe proceder a otra zona.

Entre los centros autorizados aparecen los próximos: Complejo Asistencial de Salamanca, Hospital Clinic de Barcelona, Hospital Clínico Universitario de Valencia, Hospital de la Santa Creu i Sant Pau, Hospital Universitario Gregorio Marañón, Hospital Universitario i Politècnic La Fe, Hospital Universitario Virgen del Rocío de Sevilla, Hospital Vall d’Hebrón, Hospital del Niño Jesús y Hospital Sant Joan de Deu. Desde la Sociedad de Hematología y Hemoterapia (SEHH) se reitera que la necesidad de agrandar esta lista.

Ahora ingresado, al tolerante se le extraen los linfocitos de la sangre para entonces mandarlos congelados a un centro en Europa, donde se efectúa la reprogramación genética de las células. Después, las células cambiadas se criogenizan y se mandan de vuelta a España, donde se infunden nuevamente al tolerante.

Desde el instante en que en el tercer mes del año de 2019 se aprobó la primera petición para tratar a un tolerante con CAR-T, se recibieron en España hasta 386. El 75% corresponde al linfoma B difuso de células enormes, un 19% a leucemia linfoblastica aguda y el 6% a linfoma primario mediastínico.

Según los datos que maneja el Ministerio de Sanidad, 2 de cada tres pacientes (el 68%)que recibieron estas terapias con CAR-T para frenar el cáncer de linfoma tuvieron éxito o, por lo menos, progresado. No obstante, 37 pacientes murieron tiempo tras ser tratados. La estancia media hospitalaria de los pacientes con este género de enfermedades se ubica en 17 días.

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